Bicicletas no ruedan como estilo de vida en la capital

 
TEXTO SARA PANTOJAsara.pantoja@eluniversal.com.mx
El Universal
Domingo 28 de marzo de 2010
 

Príncipes Suecos y Manuel Ebrard promocionando uso de bici.

Príncipes Suecos y Manuel Ebrard promocionando uso de bici.

Aunque ya echó a andar sus primeros esfuerzos, la ciudad tiene mucho que aprenderle a la de Copenhague en el uso de la bicicleta.

En la capital danesa, 37% de la población tiene una bicicleta. Para ellos es más normal que tener un auto o una motocicleta. De esa cantidad, 60% la usa como su principal medio de transporte por su rapidez y eficacia, y 55% para ir al trabajo o a la escuela, según una encuesta aplicada en esa ciudad en 2006.

Pocos, 1%, la utiliza para ayudar al medio ambiente, 6% por ahorrar dinero en transporte y 19% por hacer deporte y tener mejor salud.

En el Distrito Federal, apenas 1% de la población se transporta en este medio, aunque la mayoría lo hace para realizar actividades laborales o deporte; muy pocos, para ir de su casa a la oficina.

En la llamada Ciudad de las Bicicletas, allá donde prácticamente medio año hay nieve y temperaturas bajo cero, cada día hay al menos 30 mil vehículos de dos ruedas circulando, al grado de que en ocasiones se llegan a presentar congestionamientos de bicicletas.

Los daneses recorren en promedio entre siete y 10 millas al día, es decir, 16 kilómetros, distancias que cumplen sin importar la edad o la condición social.

Buena infraestructura

Por estas razones, las calles de Copenhague están pensadas para dar prioridad a peatones y ciclistas. El transporte público va en segundo término y los autos particulares quedan hasta el final.

Cada avenida principal tiene su ciclovía trazada en azul con más de un metro de ancho, con iconos en el pavimento y señalizaciones amplias y bien marcadas en las esquinas. El mantenimiento continuo a estas áreas es la clave para el gobierno de la ciudad; por ello es muy raro encontrar una coladera destapada o un bache a medio camino. Topes no hay.

Así como los hay para automóviles y peatones, en esta ciudad hay semáforos para bicicletas y los tres se respetan sin chistar. La cultura ciclista entre los que pedalean, caminan y conducen un auto está tan arraigada y las reglas son tan obedecidas que la presencia policiaca es casi nula, innecesaria.

Y aunque es unas cinco veces más pequeña que el DF, en Copenhague también se hacen viajes largos en bicicleta. Para ello, el equivalente al tren suburbano y el Metro tienen en sus vagones áreas destinadas para las bicicletas, las carriolas y hasta los perros.

Hasta hace poco, los usuarios tenían que pagar un precio especial por viajar con sus bicicletas —como sucede en ciudades como Berlín—, pero en aras de incentivar su uso, se eliminó la medida.

De manera similar funciona en el metro de la ciudad de México, aunque sólo los domingos y los días festivos.

Aconsejan al DF

La empresa danesa Gehl Architects en coordinación con la Facultad de Arquitectura de la UNAM y la colaboración del Gobierno del Distrito Federal, elaboró un estudio de las calles de la ciudad de México, en que el que detectaron como ventajas para el uso de la bicicleta que es plana (refiriéndose al Centro Histórico de la ciudad), tiene un buen clima, así como muchos caminos cortos.

“Tiene un gran potencial para ser una ciudad de ciclistas”, dijeron los representantes de la firma danesa.

Sin embargo, en el estudio también se detectaron los puntos negativos de la capital mexicana y en primer lugar, se ubicó al peligro que representa para los ciclistas la gran cantidad de autos en la ciudad —alrededor de 4.5 millones— y el pésimo estado de las calles.

También se vio que no es saludable por los altos niveles de contaminación y que, debido a la falta de infraestructura es lento el transitar pues no se puede ir a más de 4 kilómetros por hora. En cambio, en Copenhague hay rutas en las que se pueden alcanzar los 12 km/h.

El estudio incluye la recomendación de que en el DF no sólo se promueva la construcción de ciclovías, sino la transmisión del conocimiento sobre las ventajas de este transporte y la elaboración de un programa seguro, confortable y agradable para los capitalinos.

El desarrollo de la cultura ciclista en Copenhague tiene al menos 10 años de respaldo. En el DF se llevan apenas tres años de esfuerzos incluidos los ciclotones dominicales y el programa Ecobici.

A miles de kilómetros de distancia terrestre y cultural, la ciudad de México aspira a seguirle los pasos a la llamada “ciudad de las bicicletas”.

Fuente: Periódico El Universal online.

http://www.eluniversal.com.mx/primera/34674.html

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